domingo, 5 de junio de 2011

Chapter 2.3. The stranger.

Llevaba 1 mes de viaje, había andado desiertos, bosques y montañas, tanto a caballo como a pie. El encapuchado, algo más tísico de lo normal debido a las inclemencias del tiempo y a sus cortas estancias en las ciudades llego a su destino, Bhrame.
Marcho rápidamente hasta el lugar donde se reunían su señor y él, un viejo cobertizo en la parte más pobre de la ciudad. era una información de vital importancia para el negocio, y sabía que los últimos sucesos no agradarían a su señor, pero debía informarle personalmente ya que una carta podría ser demasiado peligrosa en aquellos tiempos.
Entro en el cobertizo y pulso un accionamiento, dándole paso a una pequeña habitación donde su señor le estaba esperando.
El extraño hizo una reverencia y apresuró a sentarse cuando su señor le señalo una silla, dejando todas sus pertenencias junto a la mesa.
-¿Y bien?, ¿Qué es aquello tan importante de lo que me debíais hablar?
- Mi señor - dijo temeroso - Han sucedido varios accidentes en su negocio en las tierras de oriente.
- Continua - le insto con un aire amenazante.
- Si, mi señor. - respiró hondo tratando de reunir todas las fuerzas posibles para describirle lo ocurrido. - Nuestros tratos con los esclavistas de Kushistan han dado un vuelco irreversible.
- Explícate - le dijo, con un casi imperceptible tono de rabia.
- Hace 5 semanas, se produjo una rebelión en Puerto Tahar, nuestros dos máximos compradores, Fahim y Rashid, han sido asesinados por un grupo de extranjeros, aunque una de ellas parecía del nuevo continente. Son estos - le enseño varios retratos en carboncillo - Por los rumores que escuche durante mi viaje hasta aquí, hubo un enorme enfrentamiento tras el inicio de la rebelión, muchos dijeron que los esclavos fueron masacrados, otros dicen que los ángeles aparecieron para liberar a los esclavos y destruir a todos los esclavistas de la ciudad. Hasta algunos dicen que la ciudad ha sido tomada por los esclavos y han asesinado al sultán de la ciudad. Siento no haberme quedado el tiempo necesario, pero según vuestras ordenes debía traeros todos los escritos y objetos que os relacionaran, así como informaros sobre lo ocurrido.
- Bien hecho - el hombre se levanto - sígueme.
El extraño le siguió por varios pasillos, y subió por unas escaleras. EL hombre le llevo a lo alto del campanario, y se asomo por una de los ventanales, y le indicó que se pusiera junto a él
- ¿Veis todo eso? - le señalo con el dedo - Todo eso es mío, y si alguien conoce nuestro secreto lo perderé todo. Y tu perderás tu favor en esta ciudad. ¿Me has entendido?
- si...si, mi señor - le contesto, temblando.
- Entonces no me falles - le dijo.
- Os lo ju... - en ese momento, sintió como sus pies se despegaban del suelo y caía. No tuvo tiempo a reaccionar, segundos después su cuerpo yacía inerte y sangrante sobre el mármol de la entrada de la iglesia...
- Estoy seguro de que no volverás a fallarme...- dijo el hombre mientras bajaba por las escaleras.
Volvió a mirar los retratos. Cuando vio el de la joven del nuevo mundo la arrugo.
- Espero que tu destino no te haga encontrarme, porque tanto tu como tus amigos sufriréis un tormento pero que la muerte.
Abrió la puerta del pasadizo, mirando a ambos lados, y desapareció en la oscuridad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario