domingo, 5 de junio de 2011

Chapter 1. Death in Dupois.

Un estruendo sonido emergió del anticuario y 4 grotescas figuras, junto a otra aun más aberrante y terrorífica, salieron destruyendo las paredes de la tienda. Varios viandante, al ver tan espantosas criaturas, alarmaron a la guardia, que corrió presta hacia su aciago destino.
Mientras tanto, Kira corría hacia la plaza para encontrarse con sus compañeros...escuchaba disparos y el silbido de las saetas, escucho el ruido de como los huesos se partían y el grito ahogado de alguno de los guardias...debía salir de allí. Encontró a sus compañeros, acabando los preparativos para su viaje. Les instó a que montaran en el carruaje, mientras ella saltaba a la silla de su caballo. Todos miraban hacia donde provenian los gritos y estridentes ruidos, cuando vieron asomar a tan aberrantes criaturas. Conmocionados, sin saber con seguridad que eran, un mezcla de muerto y algo más. Vieron como varios destacamentos se dirigían hacia el lugar, cargando sus ballestas y desenvainando, cuando el ser más poderoso hizo un barrido con su espada y abatía a una decena de guardias...
Kira sintió como el ser le observaba...
En ese momento vieron aparecer a dos jovenes, Alphonse y Louis, que se dirigían a ayudar a la guardia.
Louis aminoró el paso mientras su mirada y la de Morla se cruzaban. Fue una mirada especial, una mezcla de despedida, cariño y deber. Louis le regalo una leve sonrisa a Morla y salio presto a la batalla, mientras el carruaje comenzaba a dar sus primeros pasos.
Pero Morla, hija del norte, valiente guerrera de las nieves, no podía sino hacer lo que su corazon le aclamaba. Cogio su mandoble y abrió la puerta del carruaje. Iba a ayudar a su amado, aunque su vida se esfumara con ello. Estaba dipuesta a saltar... mas, cuando iba a saltar, dos de sus compañeros le agarraron, Mikaelis y Shara, que le miraban con gesto apesumbrado, mientras le indicaban que se quedará con ellos...
Pero Morla no quería atender a otra razón que al de su corazón.
Entre todos consiguieron reducirla, mientras nacian de sus ojos dos finos arroyos de transparente diamante, y de su garganta emergía, tal cual rugido de leon, un enorme grito de impotencia y amargura.
Así dejaron Dupois, la ciudad de los Cisnes...

Pero aun hubo más. Los 4 entes menores cayeron a merced de los destacamentos de la guardia, mientras que el aberrante ser tuvo que ser mermado en una dura batalla entre él y el destacamento de guardias de Alphonse y Louis. Finalmente, tras asestar varias estocadas en innumerables partes del abominable cuerpo del ser, y trás sufrir abundantes heridas, Louis encontró un hueco en la guardia del monstruo, y trás un salto felino, separo la cabeza del cuerpo . A los pocos segundos, el cuerpo se desplomó.
Habían salvado a la ciudad, pero todos tardarían en recuperarse, pues los daños materiales habían sido mínimos, pero los daños psicológicos habían ahondado mucho en las entrañas de la población.
Trás recuperarse de las heridas, Louis y Alphonse se encargaron personalmente de la investigación.
Llegarón al anticuario, que presentaba un enorme agujero en su suelo...Entraron a la trastienda y descendieron por una trampilla, en su tiempo oculta, hasta un pasillo con cuatro puertas de metal, similares a los de una prisión de máxima seguridad. Avanzaron hacia la puerta central, una puerta de madera abierta de par en par que dejaba ver el despacho del anticuario.
Al entrar, encontraron marcas de golpes en la pared, junto a la chimenea, y una mesa partida por la mitad, al fondo había un sillon hecho astillas y el cuerpo del anticuario en un estado lamentable.
Presentaba innumerables cortes, y las falanges de las manos rotas o cortadas. Parecía haber sido torturado...Pero ¿por quién?.
Registraron la habitación conciencudamente encontrando un anillo partido pero la mitad y chafado, con un simbolo que ahora era intelegible. También encontraron varios documentos. Muchos sobre la venta y compra de material poco lícito, y otro que hablaba de Goldar. ¿Sería posible que los clanes de Goldar estuvieran detrás de todo esto?
Louis meditó unos instantes: no, no era posible. Habrían atacado antes la ciudad que el matar a un anticuario y liberar esas criaturas en la ciudad. Debía haber algo más en todo esto. Y quiza ella podría ayudarle...
Al girarse para salir de la sala, comenzó a oler a chasmusquina...miró hacia arriba y vió como entraba humo por el agujero...!La casa se estaba quemando! Cogieron los pocos documentos que encontraron y salieron del edificio...Al salir, el edifició comenzó a desplomarse y una enorme deflagación consumió toda prueba que pudieran encontrar.
Louis levantó la mirada, y entre el fuego creyó ver a una figura, que tras una enorme llamarada desapareció....

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